Divisiones con ascensos y descensos
Las parejas se reparten en divisiones de cuatro o cinco. Cada jornada juegan todas contra todas dentro de su división y, al cerrarla, las primeras suben y las últimas bajan. En dos o tres jornadas cada pareja acaba en la división que le corresponde por nivel, sin que nadie haya tenido que clasificar a nadie a ojo.


